martes, 10 de noviembre de 2020

'Cadena de frío', el problema de los países pobres para tener la vacuna de Pfizer, la más prometedora hasta ahora

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Redacción - BBC News Mundo

Frascos de vacuna covid-19.
Se están desarrollando más de 100 vacunas contra covid-19.

El anuncio de la farmacéutica Pfizer de que ha producido una vacuna con más de un 90% de eficacia para prevenir el covid-19 ha traído una nueva esperanza en la lucha contra la pandemia.

Los resultados, sin embargo, son preliminares y varios expertos independientes dicen que es necesario tener más información detallada y revisada antes de que se pueda dar un veredicto definitivo sobre esta vacuna.

Pero aun si la vacuna de Pfizer llegase a ser aprobada para su uso masivo, ésta, al igual que muchas otras que están en desarrollo, enfrentarán otro gran desafío: la distribución a gran escala, especialmente en lugares remotos.

Y, entre estos retos logísticos, la temperatura es un factor clave.

En varios países del mundo las temperaturas en verano pueden subir fácilmente a los 40° C.

Esto representa un problema para el transporte, almacenamiento y suministro de las vacunas, ya que casi todas necesitan ser transportadas y distribuidas a temperaturas de entre 2° C y 8° C.

Esto es lo que se llama la "cadena de frío".

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las vacunas de covid-19 que se están desarrollando actualmente deberán refrigerarse a temperaturas muy por debajo de los 0° C, el punto de congelación de agua.

¿Cómo podrán disponer de una vacuna los lugares remotos de los países más pobres que carecen de frigoríficos o vehículos adaptados para el transporte de estas vacunas?

La respuesta es una vacuna de covid-19 que sea tolerante al calor y pueda distribuirse con decenas de millones de inyecciones que no tengan que depender de la cadena de frío.

Un equipo de científicos en India ya está trabajando en una vacuna de este tipo.

Se trata de una vacuna "caliente" o termoestable, que, dicen los investigadores, se puede almacenar a 100° C durante 90 minutos, a 70° C durante unas 16 horas y a 37° C durante más de un mes.

Una persona sostiene una vacuna
La mayoría de las vacunas requieren temperaturas muy frías para almacenarse y distribuirse.

Raghavan Varadarajan, biofísico y profesor del Instituto Indio de Ciencia, y su equipo ya probaron la vacuna en animales.

"Obtuvimos buenos resultados", le dijo a la BBC el profesor Varadarajan.

Y ahora están esperando fondos para comenzar las pruebas de seguridad y de toxicidad en humanos.

Su estudio ya fue aceptado para publicación en el Journal of Biological Chemistry, una revista científica revisada por pares, publicada por la Sociedad Estadounidense de Bioquímica y Biología Molecular.

"Espero que después de este estudio se abran nuevas posibilidades para lograr tener vacunas que no dependan de la cadena de frío", explica el doctor Renu Swarup, secretario del Departamento de Biotecnología de la India.

Vacunas raras

Las vacunas que pueden soportar altas temperaturas son raras.

Solo tres, las que ofrecen protección contra la meningitis, el virus del papiloma humano (VPH) y el cólera, están autorizadas y aprobadas por la OMS para su uso a temperaturas de hasta 40 ° C.

Estas vacunas se pueden distribuir rápidamente en comunidades de difícil acceso y esto reduce la presión sobre los trabajadores de la salud.

Estas inoculaciones ya han demostrado su utilidad durante las respuestas de emergencia a gran escala, dice la OMS.

Un ejemplo fue la distribución de la vacuna oral contra el cólera en Mozambique el año pasado después del ciclón Idai.

vacuna de cólera
La vacuna de cólera es una de sólo tres vacunas termoestables que existen actualmente.

"La posibilidad de transportar vacunas fuera de la cadena de frío para llegar a las poblaciones más remotas en entornos con recursos limitados es muy útil", le dijo a la BBC Julien Potet, asesor de políticas (de vacunas) de la Campaña de Acceso de Médicos Sin Fronteras.

"Puede ser particularmente útil para las campañas de vacunación masiva cuando es necesario transportar cientos de miles de dosis de vacunas a varios puntos de vacunación en un corto período de tiempo", agrega.

El corresponsal de la BBC en India, Soutik Biswas, señala que este país espera recibir y utilizar entre 400 y 500 millones de dosis de vacunas de covid-19 y planea inocular a unos 250 millones de personas entre enero y julio del próximo año.

Estas vacunas se distribuirán principalmente a través del programa de inmunización del país, que existe desde hace 42 años y que es uno de los programas de salud más grandes del mundo.

Está dirigido a 55 millones de personas, principalmente recién nacidos y mujeres embarazadas, y cuenta con 390 millones de dosis gratuitas de vacunas contra una docena de enfermedades cada año.

Para llevar a cabo este programa masivo, India ya cuenta con una sólida red estatal de almacenes refrigerados para vacunas que pueden proporcionar dosis a más de ocho millones de ubicaciones.

Para poder almacenar y mantener frías las vacunas se requiere congeladores, refrigeradores revestidos con hielo, camiones refrigerados, paquetes de refrigerante como hielo seco y cajas frías, para poder entregarlas hasta los lugares más remotos.

vacuna
Una de las vacunas contra covid-19 que se está desarrollando requiere almacenarse a una temperatura de -70° C.

Además está el personal sanitario que se necesita para su implementación.

En India, casi cuatro millones de médicos y enfermeras participan en la campaña de inmunización.

"En gran medida India ha gestionado bien las vacunas y los esfuerzos de inmunización", explica B Thiagarajan, director de administración de Blue Star, una empresa con una participación importante en productos farmacéuticos de cadena de frío.

"En lo que se refiere a vacunas que deben almacenarse a temperaturas entre 2° y 8° C, estamos bien equipados. Si la vacuna debe mantenerse a -40° C, entonces tendremos problemas", señala.

Categorías de refrigeración

La OMS dice que las vacunas de covid-19 en desarrollo se pueden categorizar en tres requisitos de temperatura de almacenamiento: de 2° a 8° C; -20° C; y -70° C.

Varias candidatas, dicen los expertos, requerirán una "cadena de ultrafrío" a temperaturas que "definitivamente serán un desafío para muchos países".

Garantizar una cadena de frío constante para un programa de inmunización masiva será un desafío enorme.

La capacidad de almacenamiento en frío de la India, de casi 40 millones de toneladas, es una de las más grandes del mundo, pero almacena principalmente alimentos frescos, productos sanitarios, flores y productos químicos.

Gran parte de esa capacidad no cumple con las normas internacionales de higiene para almacenar vacunas.

Las vacunas pueden perder potencia fácilmente cuando se exponen a temperaturas más altas y durante el transporte deben protegerse contra la congelación accidental, así como contra los vacíos de la cadena de frío debido a la exposición a altas temperaturas.

Incluso si la vacuna pudiera almacenarse a entre 2° C y 8° C, la capacidad de almacenamiento en la mayoría de las cadenas de frío está diseñada para permitir principalmente la inmunización de los lactantes.

Esta capacidad, según la OMS, "tiene el peligro de ser enormemente insuficiente cuando tratemos de vacunar rápidamente a toda la población contra covid-19".

"Hay desafíos importantes pero se pueden superar", explica Andrea Taylor, del Instituto de Salud Global Duke, con sede en EE.UU.

"Pero si los países no saben si tendrán acceso a las vacunas o a la cantidad de dosis o el tipo de almacenamiento en frío necesario para las vacunas que podrían recibir, es difícil que puedan prepararse de manera más agresiva".

Y es aquí donde una "vacuna caliente" podría realmente cambiar las reglas del juego para muchas naciones.

lunes, 9 de noviembre de 2020

La Tierra palpita cada 26 segundos y los sismólogos desconocen la causa

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Mapa de la costa oeste del África ecuatorial en el que se muestra la Ensenada de Bonny, epicentro del misterioso microsismo. (Crédito imagen Wikipedia).
Mapa de la costa oeste del África ecuatorial en el que se muestra la Ensenada de Bonny, epicentro del misterioso microsismo. (Crédito imagen Wikipedia).

Si yo fuera la escritora Luz Gabás, titularía este artículo como su último libro: “El latido de la Tierra”, pero como no soy ella, me he decido por algo más serio para el titular. Y es que efectivamente, la Tierra late con una exactitud digna de un maestro relojero. Nada que podamos escuchar sin ayuda claro, sólo un tenue y extraño “beep” que sucede cada 26 segundos. En realidad debería ser imperceptible pero claro, los sismólogos de todos los continentes cuentan con instrumentos sensibilísimos que llevan captando el misterioso pulso desde comienzos de la década de 1960. ¿Qué lo provoca? Nadie lo sabe a ciencia cierta, de hecho los científicos solo se han puesto de acuerdo para darle un nombre: “microsismo”.

La historia comienza como digo en la década de los 70, cuando Jack Oliver (del Observatorio Geológico Lamont-Doherty, Universidad de Columbia) detecta la palpitación por primera vez. Debemos aclarar que este investigador no era un “cualquiera”. La teoría de la tectónica de placas (hoy en día totalmente aceptada) debe parte de su unánime respaldo a las primeras evidencias encontradas por Oliver.

En realidad Oliver hizo algo más que detectarlo, también descubrió que el fenómeno venía de algún lugar del océano Atlántico situado al sur del ecuador, y que era más fuerte durante los meses de verano del hemisferio norte. Si no pudo rastrear más exactamente el origen del microsismo fue simplemente porque no contaba con el instrumental adecuado. ¡Ay si hubiera contado con sismógrafos digitales o computadoras! En aquellos tiempos los datos se consultaban comprobando papeles y más papeles.

En 1980, en tanto, Gary Holcomb, del Servicio Geológico de los Estados Unidos estudió más detalladamente el fenómeno, y se dio cuenta de que el microsismo se hacía más fuerte durante las tormentas. Lamentablemente, los trabajos de Oliver y Holcomb cayeron en el olvido durante casi tres décadas.

Entonces, un buen día de 2005 el por entonces estudiante de graduado Greg Bensen, que se encontraba trabajando en el laboratorio de la Universidad de Colorado en Boulder, recibió la visita de sus tutores: Mike Ritzwoller y Nikolai Shapiro. “Enséñanos en qué andas trabajando”, le pidieron.

Las gráficas que les mostró indicaban la presencia de una extraña y fuerte señal que partía de un lugar lejano. Reconoció que no tenía explicación para aquello, pero se tranquilizó al ver igual de perplejos a sus tutores. Juntos, se dedicaron a examinar la señal desde todos los ángulos posibles. ¿Era un error de análisis o de instrumental? ¿Había realmente actividad sísmica?

Tirando del hilo, los tres científicos fueron capaces de triangular el pulso hasta su origen y lo ubicaron en el Golfo de Guinea, frente a la costa occidental de África. Es a ellos también a quien debemos que el trabajo de Oliver y Holcomb haya vuelto a ver la luz para recibir el crédito debido. De hecho el trío les rindió honores en un trabajo publicado en 2006 en la revista Geophysical Research Letter.

¿Qué causa esa señal periódica? Nadie lo sabe a ciencia cierta aunque hay al menos dos facciones involucradas en el debate, desde los que creen que las olas del océano podrían estar detrás del fenómeno, hasta los que defienden que se genera por actividad volcánica. Veamos de dónde vienen ambas hipótesis.

Hace aproximadamente seis años, otro estudiante de graduado llamado Garrett Euler (esta vez en el laboratorio Doug Wiens de la Universidad Washington en San Luis, Misuri) se unió a la lista de nombres propios relacionados con nuestra historia. Euler, pudo estrechar la búsqueda del punto de origen aún más, al situarlo en una parte del golfo de Guinea llamada Ensenada de Bonny. Además, ofreció argumentos que podrían explicar el origen de la misma.

En opinión de Euler, las olas que golpeaban la costa podrían ser las causantes del microsismo. Cuando las olas viajan a través del océano, la diferencia de presión que estas ejercen sobre el fondo oceánico no tiene demasiado efecto. Sin embargo, cuando las olas golpean la plataforma continental (un lugar donde el suelo sólido se encuentra a mucha menor profundidad) la presión que estas ejercen puede lograr que el fondo oceánico se deforme generando pulsos sísmicos que reflejan su acción como un eco. Euler hizo público su hallazgo durante una conferencia que la Sociedad Sismológica Estadounidense organizó en 2013.

¿Tenemos ya explicación? Pues no, como os decía el trabajo de Euler no ha convencido a todo el mundo. De hecho, ese mismo año, un equipo dirigido por Yingjie Xia (instituto de Geodesia y Geofísica de Wuhan, China) propuso una alternativa a las olas: los volcanes. La explicación de los chinos se basa en la proximidad de la isla de São Tomé (y de su volcán) a la Ensenada de Bonny.

Sea como sea, ninguna de las dos explicaciones aclara por qué el microsismo se genera ahí y no en cualquier otro lugar donde las condiciones sean similares. Existen múltiples zonas de baja profundidad en la plataforma continental costera sometidas al impacto de las olas, por no hablar del número de volcanes marinos conocidos. ¿Qué tiene de especial la ensenada de Bonny?

Nadie lo sabe. El misterio está ahí a la espera de que algún otro nombre se sume a la lista de los protagonistas de la historia del microsismo, esta vez - con suerte - para dar con una explicación del fenómeno que no despierte objeciones.

¿Te atreves tú? Podría ser un proyecto maravilloso de fin de carrera en geología. Y si quieres visitar la zona in situ ni siquiera tendrías que preocuparte por el idioma, ya que en Guinea Ecuatorial se habla español.

En fin, reconforta saber que mientras esperamos la llegada del “elegido” la Tierra continúa latiendo de forma tenue y constante, cada 26 segundos, desde la costa de Guinea.

Me enteré leyendo Discover Magazine.

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jueves, 5 de noviembre de 2020

WhatsApp dejará de funcionar en estos teléfonos Android y iPhone en 2021

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 LA NACION

Con cada cambio de año el servicio de mensajería instantánea WhatsApp dejará de funcionar en algunos teléfonos Android y iPhone debido a las actualizaciones de seguridad y los diversos cambios y mejoras que suelen incorporar en las diferentes aplicaciones para los dispositivos de Google y Apple. Por este motivo, la compañía anunció los requisitos mínimos que exige el chat para que funcione en 2021.

En el caso de Android es muy simple: para usar WhatsApp se debe contar con un smartphone con una versión 4.0.3 o posterior del sistema operativo. Por su parte, para los usuarios de Apple, WhatsApp exige que los teléfonos cuenten al menos con iOS 9 como versión de sistema operativo. Estos serán los teléfonos de Apple que sí podrán usar con WhatsApp en 2021:

iPhone 4SiPhone 5 iPhone 5C iPhone 5S iPhone 6 Plus Todos los modelos de iPhone con versiones posteriores de iOS 9

¿A qué países se puede viajar en la pandemia? Este mapa te los muestra

Al margen de los teléfonos iPhone y Android, en 2021 WhatsApp solo será compatible en los celulares con sistema operativo KaiOS 2.5.1 o posterior, incluidos los dispositivos JioPhone y JioPhone 2.

En qué teléfonos dejará de funcionar WhatsApp

WhatsApp dejará de funcionar en el iPhone 4, ya que no puede actualizarse a iOS 9, el requisito mínimo que exige el chat móvil. Respecto a los teléfonos Android, los modelos Samsung Galaxy S2, Motorola Droid Razr, LG Optimus Black y HTC Desire no podrán ser utilizados por el chat móvil, ya que cuentan con una versión de Android no compatible, anterior a la versión 4.0.3.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

¿Por qué el coronavirus se propaga ahora con tanta velocidad?

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 Ignacio J. Molina Pineda de las Infantas - The Conversation*

Ilustración de un virus SARS-CoV-2
La oleada actual de covid-19 en Europa puede deberse a una variante mucho más infectiva que la de la primavera, aunque no más letal.

Es la pregunta que todos nos hacemos. Qué ha pasado para que, en solo unas semanas, nos encontremos en una situación igual o peor a la que teníamos durante el confinamiento de primavera.

La velocidad de propagación nos sorprende y, aunque aún no tenemos todas las respuestas a la pregunta, en las últimas semanas se han hecho descubrimientos muy importantes que nos ayudan a entender qué está pasando.

¿Es más contagioso el SARS-CoV-2 que otros coronavirus?

La respuesta es sí. Hay otros dos coronavirus muy similares que causan también una patología respiratoria muy grave: el SARS-CoV, que apareció en China en 2003, y el MERS, que se diseminó en Oriente Medio en 2012.

Ambos tenían una tasa de letalidad mucho mayor que el SARS-CoV-2 (murieron el 35% de los pacientes con MERS), pero su infectividad fue mucho menor. A pesar de los temores iniciales, ambos brotes se extinguieron sin causar la temida pandemia.

Pero, si son tan parecidos ¿por qué el coronavirus actual es tan sumamente contagioso, mientras que los otros no lo fueron?

La respuesta está en la inserción de cuatro aminoácidos. Solo cuatro.

Un virus, en realidad, actúa como un parásito que necesita introducirse dentro de una célula para replicarse.

Para entrar en ella, se acopla a una molécula presente en la superficie de la misma (su receptor) y, una vez anclado, este receptor hace de caballo de Troya al internalizarse y arrastrar consigo al virus hasta dentro de la célula.

Ilustración del virus SARS-CoV-2 y el receptor ACE2 en una célula
Para entrar en una célula, el virus SARS-CoV-2 se acopla a una molécula presente en la superficie de la misma (su receptor).

Para que esto ocurra es necesario que la membrana del virus y la de la célula se fusionen, y ahí juegan un papel clave determinadas enzimas (proteasas) que favorecen este proceso.

Podríamos pensar que el SARS-CoV-2 es mucho más infeccioso que sus otros dos parientes próximos porque utiliza un receptor o proteasas diferentes. Pues no.

Usa el mismo receptor (la enzima convertasa de angiotensina-2, ACE-2), y también la misma proteasa (la proteasa transmembrana serina 2, TMPRSS2).

Entonces, ¿cuál es la diferencia? Volvemos a los cuatro aminoácidos que se han insertado en la proteína de la espícula (la "corona") del nuevo virus, y que no está presente en los anteriores.

Esos cuatro aminoácidos (Arginina-Arginina-Alanina-Arginina, RRAR), crean un nuevo sitio de corte sobre el que puede actuar otra proteasa diferente, la furina, muy activa y abundante en el pulmón.

Desde hace meses se sospechaba que este sitio era un elemento clave para explicar la mayor infectividad del SARS-CoV-2, pero solo recientemente hemos confirmado esta hipótesis.

En un interesante estudio se produjo en el laboratorio una variante del SARS-CoV-2 al que le habían eliminado estos cuatro aminoácidos, por lo que ya no existía el sitio de corte para la furina.

La variante resultante tenía una menor capacidad de infectar in vitro células de pulmón y también una menor capacidad de infectar animales modelo.

Una enfermera introduce un hisopo en la nariz de una joven durante una prueba de covid
La velocidad de propagación del SARS-CoV-2 durante la segunda oleada en Europa sorprende a los científicos.

Los hámsteres infectados con la variante deleccionada tenían una enfermedad muy suave y el virus tenía una escasa capacidad de replicación, mientras que los animales infectados con el SARS-CoV-2 no manipulado sufrían una enfermedad grave.

Por tanto, este sitio de corte para la furina (los cuatro aminoácidos insertados) confiere una infectividad mucho mayor al virus causante de la covid-19 que la exhibida por sus antecesores de 2003 y 2012.

Pero eso no es todo. Datos muy recientes han demostrado que, como consecuencia del corte de la furina, se crea en el SARS-CoV-2 un segundo sitio, tampoco presente en sus antecesores, que favorece la infección al interaccionar con una nueva molécula: la neuropilina, que ayuda aún más a la entrada del virus.

Un pequeño cambio nos ha ocasionado un gran problema.

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SS-100-202

Nuevas variantes más infectivas

Estos datos nos explican por qué el virus es más infeccioso que los anteriores, pero la progresión de la enfermedad parece ahora mucho más rápida que en primavera. ¿Qué ha pasado?

Pues que el virus ha cambiado, y esta vez en un solo aminoácido: el aminoácido 614 de la proteína de espícula, inicialmente un aspartato, es ahora una glicina.

Es lo que se llama la mutación D614G. Comenzó a identificarse en Europa a finales de febrero, y en abril la mayoría de los virus que circulaban ya contenían esta variante que es ahora hegemónica en el continente.

La lógica indicaba que este cambio mínimo, un aminoácido por otro, era suficiente para conferir mucha mayor infectividad puesto que la variante mutada había conseguido desplazar por completo a la original.

Personas con mascarilla caminando en la calle en Madrid
Científicos españoles y suizos han descubierto una nueva mutación del virus que podría conferirle mayor capacidad de infectar.

Había que demostrarlo en el laboratorio. Y, efectivamente, esta variante es mucho más eficiente infectando diferentes tipos de células.

Lo más importante es que los modelos animales también lo avalan. Cuando se inocularon hámsteres con la nueva variante, se comprobó que esta era mucho más eficiente infectando células de nariz y de la tráquea, pero no del pulmón.

Además, cuando a los animales se les administraba de manera simultánea ambas, la mutada rápidamente sobrecrecía a la original.

Mujer en Londres pasando delante de un cartel en la calle que dice "Cuídate y salva vidas"
La nueva variante se detectó en 7 muestras españolas y 1 holandesa obtenidas el 20 de junio. El 18 de julio ya estaba en Reino Unido.

Estos experimentos nos indican que la nueva variante, ahora dominante, es mucho más infectiva.

Afortunadamente, no es más virulenta, puesto que no se aprecian diferencias en cuanto a la capacidad de infectar células de pulmón. Ni tampoco se ha establecido, en pacientes, correlación alguna entre la nueva variante y la gravedad de la enfermedad.

La variante española

Recientemente se ha publicado una nueva variante, ahora dominante en Europa.

Científicos españoles y suizos han descubierto una nueva mutación (que se añade a la D614G), y que de nuevo resulta del cambio de un aminoácido: la Alanina 222 de la espícula se sustituye por una Valina (mutación 20A.EU1).

Se detectó en 7 muestras españolas y 1 holandesa obtenidas el 20 de junio. El 18 de julio estaba en Reino Unido, el 22 en Suiza y el 23 en Irlanda. En Nueva Zelanda estaba el 22 de septiembre.

Aunque la significación biológica de esta variante aún no es conocida, es posible que confiera a los virus una capacidad infectiva aún mayor al haberse propagado con tanta rapidez.

Cómo hemos llegado a esta situación

Para explicarlo, hay elementos relacionados con el virus y otros con el comportamiento social.

La oleada actual puede deberse a una variante mucho más infectiva que la de la primavera, aunque no más letal, lo que explica parcialmente la tremenda velocidad de propagación.

Una voluntaria recibe una vacuna contra la covid-19
Las mutaciones detectadas probablemente no tendrán ningún efecto sobre las vacunas que se están desarrollando.

En este sentido, es posible que lo que se ha vivido en España fuera un adelanto del calendario de la segunda ola que ahora sufre toda Europa, puesto que la nueva variante se habría originado en este país.

A ello contribuyó, muy probablemente, una precipitada desescalada y una despreocupada conducta social durante el verano, por lo que no solo hay efectos atribuibles al virus.

Dos buenas noticias, para finalizar. Estas mutaciones, además de no resultar más patogénicas, probablemente no tendrán ningún efecto sobre las vacunas que se están desarrollando, y que están basadas en la secuencia original, ni tampoco en la capacidad de bloquear el virus por los anticuerpos monoclonales neutralizantes que están cerca de ser aprobados. Algo es algo.

*Ignacio J. Molina Pineda de las Infantases Catedrático de Inmunología en el Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Granada

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

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martes, 3 de noviembre de 2020

Murió Ricardo Blume, actor de María, la del Barrio y Thalía lo despidió con dolor

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El mundo de las telenovelas está de luto por la muerte a los 87 años de Ricardo Blume, el reconocido actor peruano que conquistó México con su papel en María la del Barrio, donde interpretó a Fernando de la Vega.

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La Asociación Nacional de Actores de México fue quien confirmó la triste noticia: "Lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro compañero Ricardo Blume, miembro de nuestro sindicato, ocurrido el día de hoy. Nuestras condolencias a sus amigos y familiares".

Por su parte, Thalía quien protagonizaba junto a Blume la reconocida telenovela mexicana, se enteró de su muerte y lo despidió con un mensaje en su cuenta de Instagram que hizo emocionar a todos aquellos que fueron fieles televidentes de María la del Barrio.

"Ricardo Blume, nuestro amado tío Güero, partió. Siempre te recordaré con mucho cariño. Gran actor, gran compañero, gran persona. Los fans de María la del Barrio y yo, mandamos paz y amor a toda tu familia, y amigos".